¿Qué debe hacer y qué no debe hacer un buen instructor de ciclo indoor? (reflexión)

¿Qué debe hacer y qué no debe hacer un buen instructor de ciclo indoor? (reflexión)

Esta entrada es una reflexión particular de este blog, por lo tanto podrá coincidir o no con aquell@ de vosotr@s que día a día os sentáis encima de la bicicleta que se encuentra situada en la tarima cara a vuestr@s alumn@s, y en parte también a la gente que día a día acude a una sesión de ciclo indoor, como alumn@.

Aprovecho estas líneas para identificar los puntos débiles y los fuertes que diferencian a unos instructores/as de otr@s, y repito siempre desde una visión personal de aquello que me parece correcto y aquello que no.

Para comenzar vamos a volver a explicar que es lo que debe de hacer un instructor de ciclo indoor/Spinnig(r) en su trabajo diario. Este punto lo vamos a resumir en las siguientes tareas.

 

  1. Plantear el entrenamiento (interválico, fuerza, recuperación, etc..) a realizar en cada sesión.
  2. Aplicar ese entrenamiento a la realización de dicha sesión (recopilar la música, mezclarla, realizar la gráfica, etc..)
  3. Entrenar esa sesión de forma particular, para poder encontrar, fallos, antes de poder aplicarla a sus alumn@s.
  4. Dirigir las clases aplicando todo aquello que ha estado construyendo, para poder adaptarla a todos los tipos de alumn@s que acuden a sus clases.
  5. Motivar, siempre utilizando el refuerzo positivo con sus alumn@s, para que alcancen con el tiempo sus objetivos.
  6. Velar por su seguridad durante la clase corrigiéndoles en cualquier momento durante la sesión.

Puedo hablar de muchos más aspectos, pero voy a ceñirme solamente a estos.

El trabajo de un instructor/a como sabéis no sólo está compuesto por el momento en el que dirige una sesión delante de los alumn@s. Existe un gran trabajo detrás, y muy complicado, que conlleva muchas horas de esfuerzo, tarea que muchas personas no ven, o no conocen. Trabajo y esfuerzo diario, con el único objetivo de que cuando se encuentre encima de la bicicleta delante de ell@s, su única satisfacción será ver el esfuerzo reflejado en sus caras para que consigan sus objetivos, pero caras que a la vez reflejan alegría provocada por el  fantástico rato de diversión que se han regalado a si mismos a través de su trabajo. Esto es lo que realmente merece la pena al subirse a una tarima.

¿Debe de entrenar la sesión el instructor durante sus clases?

 

Este es un debate que seguramente habrá profesionales que no piensen lo mismo, pero yo voy a dar mi opinión.

NO, y lo voy a explicar. Más arriba he hablado de las obligaciones de un instructor de ciclo, si entrenar lo llevamos al momento en el cual se está impartiendo una clase, llegaremos a la conclusión de que esas funciones quedan mermadas y nos apartamos del rool de instructor/a  pasando de nuevo al de alumn@.

¿Y por qué?

 

Si entrenamos durante la sesión, vamos a intentar realizarla como en principio nos habíamos propuesto, pero siempre desde nuestro punto de vista particular y adaptado a nuestra propia condición física, que no tiene que coincidir, y no coincidirá nunca, con el del resto de practicantes durante la clase. No podemos exigir a nuestros alumn@s que se pongan a nuestro mismo nivel de exigencia, ya que habrá personas de diferentes grupos (iniciados, intermedios, expertos) dependiendo de cuanto tiempo lleven practicando la actividad y de su estado físico actual.

Si nos centramos en entrenar siendo instructor/a durante la clase, perderemos la atención en los alumn@s, y viceversa, nos olvidaremos de dirigirlos, corregirlos, y motivarlos, ya que nos centraremos en nosotros mismos, y la palabra instructor perderá su esencia. Aquellos mínimos detalles que te diferencian de otr@s instructores/as, como por ejemplo levantarte de la bici e ir a recoger un simple bidón de bebida que se le ha caído a un alumn@ durante su entrenamiento, para que no pierda la concentración en su esfuerzo, son lo que te diferencia de los demás. Poco a poco tu objetivo principal consistirá en que tus alumn@s te veán como la pieza indispensable para que ell@s puedan alcanzar sus objetivos. Tu función como instructor/a es dirigir, pero no a ti mismo sino a tus alumn@s. Tu ya tendrás tu oportunidad de entrenar, pero no cuando tu trabajo está dirigido a ell@s.

Este error es muy común, sobre todo entre los nuevos instructores/as que comienzan a impartir ciclo indoor, ya que cruzar la barrera que separa  instructor/a y alumno@ lleva su tiempo. Hay que resetear el chip de nuestra cabeza y ponerlo en modo “intructor/a” pensando que ahora ya no sólo dependemos de nosotr@s, sino que ahora, hay otr@s que también dependen de nosotr@s.

Por otro lado decir que también somos humanos y como tales nos agotamos, tenemos dolor,  y eso da lugar a un cansancio extremo, muchas veces derivado también por la cantidad de clases que impartimos, por el cual ya no podemos transmitir ni motivar de la misma manera de como lo haríamos si estuviésemos centrados en lo que realmente es nuestra labor.

No me hago a la idea de un instructor/a con 20 clases a la semana de ciclo indoor, o más, en algunos casos, que sea capaz de poder exigirse entrenar una sesión a alto nivel. Sería inaceptable lesionarse de esa manera inconsciente por satisfacer su ego. Al final los perjudicados de todo este caos, van a ser sus alumn@s y el propio instructor/a.

Que un instructor/a disfrute de manera personal, no tiene porque coincidir con que lo hagan sus alumn@s. El “SUBIDÓN”, la adrenalina que te invade cuando diriges una clase, debe de estar controlada, y siempre dirigida a que con ella contagies a esas personas que dependen de ti. Debes de ser generos@ y convertir esa experiencia particular en una experiencia de la totalidad del grupo al cual te diriges. Resumiendo, “SUBIDÓN” Sí, pero de tod@s, no sólo el tuyo como instructor/a.

Las clases deberías entrenarlas de una manera particular, recopilando datos, buscando fallos, alterando tiempos, si es necesario. Debes de darte cuenta que la puesta en escena es lo más importante, para que el resultado final sea el esperado.

Sino eres capaz de motivarte tú como instructor/a a la hora de impartir una clase, es que tienes un problema. Yo particularmente me motiva el hecho de verlos disfrutar a ell@s, de verlos entrenar con ganas, de poder sacarles el máximo, y no por el echo de subirme yo a una bici, sino porque el trabajo que me ha costado realizar esa clase veo que ha tenido sus frutos, reflejado en sus caras.

El buen instructor/a no es aquel/aquella que se mata fisicamente encima de la bici, sino que en mi modesta opinión es el que es capaz de dirigir un grupo de personas, incluso pasándose la mitad de la clase fuera de la bici, pero siempre realizando todas aquellas funciones y tareas que tiene encomendadas.

No te van a valorar por lo que sudes o canses a la hora de impartir una clase. Te van a valorar, porque han puesto en ti su confianza para que les ayudes a conseguir sus objetivos yendo día a día a tus clases. Si eres capaz de lograr que una minoría del grupo deposite su confianza en ti como instructor/a para alcanzar sus objetivos habrás ganado la batalla y te convertirás en su líder, siguiéndote allí donde vallas.

Cuando escuches en algún momento de tu andadura como instructor/a comentarios del tipo: “vaya clase más floja, el instructor/a ni sudó”, no te enerves no les hagas ni caso, ese tipo de comentarios, vienen siempre de aquell@s que no conocen la diferencia entre ir a entrenar o ver entrenar. Intenta explicarles que la clase es para ell@s no para ti. Unas veces podrás convencerles y otras no. Nunca llueve a gusto de tod@s y eso deberás siempre tenerlo en cuenta, pero no es motivo de flaqueza por tu parte. Agradar a tod@s es imposible. Busca un equilibrio, y como instructor/a habrás triunfado si logras captar un grupo que te siga, aunque su numero no sea muy elevado. El tiempo te dará la razón.

Gracias.

Hablemos de altas cadencias en el Ciclo Indoor.

Hablemos de altas cadencias en el Ciclo Indoor.

En un artículo anterior de nuestro blog hemos hablado del trabajar siempre con resistencia cuando entrenamos una sesión de ciclo. También hemos hablado de las bajas cadencias con sus pros y sus contras, y ahora no podía faltar en nuestro blog, la opinión que tenemos acerca del uso de altas cadencias (siempre con resistencia) dentro de la estructura de una clase.

Como ya sabéis, existen gran infinidad de artículos en la web acerca del tema, pero no podíamos dejar pasar la oportunidad, sin dar nuestra opinión al respecto. Intentaremos realizar nuestra exposición con un lenguaje coloquial para que tod@s vosotr@s podáis entendernos.

No vamos a explicar que es la cadencia, las fases de la pedalada, o la rueda de inercia de una bicicleta  ya que para ello podéis acudir a nuestros artículos que hablan sobre ello, pero si os vamos a dar unas simple definiciones, para que podáis entender mejor el contenido del artículo.

 

La rueda de inercia: 

Su función es la de ayudarnos a que el movimiento de la pedalada sea fácil y a la vez intente eliminar los puntos muertos de la fase del pedaleo en sus dos vertientes, ascendente y descendente. Debido a ello resulta sumamente fácil pedalear en una bici de ciclo indoor y a la vez cómodo, ya que al llevar un piñón fijo, nos facilita el pedaleo haciéndolo suave y sin apenas esfuerzo.

Su peso influirá en la resistencia que vayamos a utilizar.

La pedalada: 

La pedaleada es el giro completo de 360º de un pedal alrededor del eje del pedalier. tiene 4 fases: Impulsión, presión, repulsión y elevación.

Las fases de la pedalada.

La cadencia:

Es el número de pedaladas por minuto, o revoluciones por minuto (RPM), es decir, el número de veces que suben y bajan los pedales, en vueltas completas, por minuto. Se trata de pedaladas completas, para aclararnos, es el número de veces que el mismo pedal (derecho o izquierdo) se halla en la misma posición durante un minuto. Igualmente, cuanto mayor es el número de RPMs, más rápida es la cadencia de un tramo.

 

La eficiencia:

Es la relación entre energía gastada y trabajo conseguido, por eso decimos que somos más eficientes cuanto menos energía gastamos  para conseguir el mismo trabajo. Dicho de otra manera  la relación entre el nivel de resultado obtenido y el costo que ha supuesto la actividad. La eficiencia se logra puliendo la técnica de pedaleo, cuanto mejores seamos realizando las fases de la pedalada, menos nos costará realizar el trabajo propuesto.

 


 

Dadas estas definiciones, lo que si vamos a tratar a continuación serán los efectos negativos que tienen durante su realización, la utilización de altas cadencias. Sí, efectos negativos, ya que positivos por desgracia, no tienen, siempre que hablamos de altas o excesivas, dependiendo de la resistencia utilizada. Debemos recordar que el ciclismo indoor es la aplicación del ciclismo outdoor, mediante la realización de unos cánones establecidos en una sala. Por ello, ni existe viento en contra, ni nuestras bicis tienen cambios, ni tendremos que esquivar los baches que existan en la carretera y por supuesto no tendremos que mantener el equilibrio encima de la bicicleta.

Aclarados todos estos puntos, lo único que nos queda es mantener una serie de ciclos de pedalada adaptándolos a las peculiaridades del terreno (ficticio) por el cual nos vamos moviendo : montañas, llanos, etc…

Anteriormente habíamos comentado que los ciclistas profesionales no suelen superar las 95 a 100 ppm. (pedaladas por minuto) en una carrera, y en el caso del ciclismo indoor, el límite establecido estriba en 110 ppm. en la actualidad, aunque esta cuota seguramente se irá rebajando con el paso de los años debido a  los avances que se están produciendo acerca de los entrenamientos basados en la utilización de la potencia como medida del rendimiento, la calidad de las bicicletas y de sus transmisiones.

¿Qué ocurre cuando pedaleamos a cadencias excesivas?

Esta es la pregunta que debemos hacernos para poder demostrar el peligro que esto conlleva.

Pedaleando a altas cadencias existen una serie de factores, que pueden dar lugar a que la técnica de pedaleo se corrompa de tal manera que se pueda provocar una lesión a la larga. Dichos factores son: el peso de la rueda de inercia de la bicicleta, la resistencia utilizada durante las fases de la pedalada, y la experiencia del practicante.

Grupos de practicantes

Si hablamos de practicantes durante el entrenamiento en una clase de ciclo indoor, podemos encontrarnos tres tipos o grupos:

 

  • Principiantes (grupo I): Aquell@s que empiezan en la actividad y no conocen aun el método de entrenamiento. Están comprendidos en este grupo, personas de cualquier ámbito, desde las que nunca han practicado una actividad deportiva independientemente de su edad, hasta las que realizan deporte pero nunca han entrado en una clase de ciclo indoor. Límite de cadencias aconsejables 90 ppm. mantenidas con picos a 95 ppm.

 

  • Intermedios (Grupo II): Aquell@s que llevan ya algún tiempo realizando la actividad. Sus músculos se han ido poco a poco adaptando al entrenamiento. Su conocimiento del método ya es lo suficientemente alto para poder conseguir llevar el ritmo de la clase, aunque a veces no sean capaces de ello. Límite de cadencias aconsejables 100 ppm. mantenidas con picos a 105ppm.

 

  • Avanzados (Grupo III): Formado por todas aquellas personas que llevan bastante tiempo practicando la actividad, son capaces de llevar todos los ritmos de cadencia que marca la sesión sin ningún problema y sus músculos están adaptados para realizar cualquier esfuerzo. Conocen el método a la perfección y buscan nuevos retos. Límite de cadencias aconsejables 105 ppm. mantenidas con picos a 110ppm.

 

Si nos referimos al programa Spinning®, estos hacen su propia clasificación en vez de por grupos por fases, según vayan evolucionando los practicantes irán pasando por diferentes fases desde la uno  hasta la tres, en las cuales influirá el tiempo que lleven practicando la actividad, así como la experiencia adquirida.

¿Cómo influye el grupo al que perteneces?

Dependiendo del grupo, la realización de las cadencias puede influir positiva o negativamente, ya que se recomienda utilizar cadencias máximas dependiendo de cada uno. Es trabajo del instructor realizar sesiones de ciclo las cuales puedan buscar un equilibrio para todos los grupos. También existe la posibilidad de realizar sesiones de ciclo indoor enfocadas directamente a un grupo concreto, aunque esto no es lo que podemos encontrar a menudo en los centros deportivos ni gimnasios en la actualidad.

Pero vamos al grano y hablemos de como influye el grupo en el entrenamiento a altas cadencias.

Si entras en una clase de ciclo indoor y es tu primera vez puedes optar por dos opciones, que son intentar hacer lo mismo que los demás, o ser un poco coherente y dosificar tu esfuerzo dependiendo de tus posibilidades. Sensatamente os recomendamos que hagáis caso a vuestro instructor y dejaros de hacer machadas que lo único beneficioso que os traerán será unas agujetas impresionantes o una lesión a la larga.

 

 

Las personas que pertenecientes al grupo II o al grupo III tienen la posibilidad de pedalear a altas cadencias (ojo!! hablamos de altas cadencias, no cadencias excesivas), con una resistencia adecuada, lo cual hace que el esfuerzo sea eficaz. Si pertenecéis al grupo I lo más normal sería intentar pedalear a cadencias altas con resistencias muy bajas o incluso nulas para poder llevar el ritmo de la música y esto no es nada aconsejable.

Por otro lado las personas pertenecientes al grupo II y al grupo III tienen sus fibras musculares, ya adaptadas al entrenamiento durante una sesión, por lo que pueden ser capaces de llevar el ritmo perfectamente a las cadencias exigidas por la sesión, cosa que los practicantes del grupo I no cumplen dicho requisito.

Fibras, veteranía, grupo.. ¿Y?

Pues la conclusión de todo ello es la siguiente. Si ya eres veterano, tus músculos están adaptados al entrenamiento ya que la cantidad de fibras que los forman son las óptimas para realizar el esfuerzo durante una sesión de ciclo indoor. Eres eficaz a altas cadencias, ya que las puedes realizar usando una resistencia adecuada. Todo serán ventajas.

Si eres principiante, tu musculatura, no está todavía adaptada lo suficiente para poder realizar ejercicios a altas cadencias, y lo peor que podéis hacer para subsanar esto sería ir quitando la resistencia o poniéndola excesivamente baja, para poder mantener el ritmo dando al traste con la eficiencia y desarrollando un grave problema, ya que  tan solo ejerceréis de vez en cuando un mínimo de fuerza, la cual hace mantener la velocidad o la frecuencia de pedaleo, el resto de tiempo las bielas de la bicicleta son las que nos generan el movimiento (ayudadas por la rueda de inercia y la poca fuerza aplicada), de las piernas, sin ningún tipo de control, sin fase ascendente ni descendente durante el proceso de la pedalada, nuestro cuádriceps no se activarán y dejaremos nuestras rodillas al antojo de la bicicleta perdiendo el  control sobre ellas. resultado = Lesión

Cuando nuestros cuádriceps se contraen, ayudan a nuestra rótula a mantenerse en el sitio adecuado, al no activar los cuádriceps por falta de resistencia, nuestras rótulas no se mantendrán en la posición correcta y podemos correr el riesgo de lesionarnos. Aumentar más resistencia supondrá más activación, más estrés muscular, dando lugar a un mayor gasto calórico y menos estrés para articulaciones y ligamentos.

 

¿Y si soy veterano, eso quiere decir que puedo ir a cadencias por encima de las permitidas?

La respuesta se, NO, ya que al final caeríamos en el mismo error de los principiantes y al final optaríamos por ir disminuyendo la resistencia hasta llegar a anularla para poder mantener el ritmo de la música, el resultado al final sería el mismo que en el caso anterior LESIÓN.

Conclusiones.

Muchas de las variantes que hemos tratado en este artículo acerca del uso de cadencias altas dependiendo de los grupos de practicantes, pueden ser corregidas por el instructor, mediante la realización de sesiones que utilizan un grupo de cadencias que puedan ser utilizadas por cualquier grupo. Simplemente la eficiencia vendrá marcada por la resistencia utilizada por cada grupo dependiendo de la cadencia. El grupo de principiantes podrá ser eficiente a una cadencia disminuyendo la resistencia, hasta el punto de no perder el control sobre sus rodillas, por otro lado los veteranos a esa misma cadencia lo subsanarán aumentando esa resistencia para de esta manera aumentar su eficiencia.

Es sólo un juego de cadencia resistencia, manteniendo unos mínimos de resistencia y unos máximos de cadencia. De esta manera todo@s podrán lograr sus objetivos independientemente del grupo al que pertenezcan.

Debemos de ser conscientes de nuestras posibilidades, al entrar en una clase de ciclo indoor. De ninguna manera intentaremos adaptarnos en un primer contacto con el resto de los practicantes, ya que no conocemos el grupo al que pertenecen, ni el estado físico en el que se se encuentran. Nunca deberemos menospreciar al resto de nuestros compañer@s en la sala ya que a primera vista por su aspecto físico podremos llevarnos desagradable sorpresas en cuanto a rendimiento.

El ciclo indoor aparte de una actividad física es un entretenimiento, cuya principal características es la prevención de la salud y disfrutar de un rato agradable y divertido, no es una competición. Ir a competir a una sala de ciclo es algo que os puede acarrear graves consecuencias en cuanto a salud. Tu cuerpo se irá día a día adaptando a las necesidades que te proponen en cada sesión. Deberás ser paciente y comprenderás que lo que al principio te suponía un gran reto ahora es el principio del siguiente.

Si entras en una clase de ciclo y ves que las cadencias están muy por encima de las permitidas, sólo podemos darte un consejo, Huye!! , ya que si para divertirte te proponen ejercicios que no cumplen las normas, por muy poco tiempo que estén fuera del rango permitido, algo falla. Sois los dueños de vuestros cuerpos y como tales deberéis cuidarlos. En el momento que sufráis una lesión ya no valen las lamentaciones.

El ciclismo indoor posee unas normas que se deben cumplir y todo aquello que las infrinjan da por traste a todo el entrenamiento perdiendo toda su credibilidad.

Un saludo y hasta nuestra próxima entrada.

Las bajas cadencias en el ciclo indoor: Peligros y beneficios.

Las bajas cadencias en el ciclo indoor: Peligros y beneficios.

Hablar de cadencias en el ciclismo indoor, es un tema que ya conoceréis, ya que podemos encontrar en la Web infinidad de artículos al respecto.

Casi siempre solemos mencionar los peligros que conlleva el uso de cadencias altas, como punto de referencia para construir un artículo, pero no debemos de olvidarnos de que existe otro extremo que es ni más ni menos el uso de las bajas cadencias. Pensaréis que usar bajas cadencias es beneficioso, a la hora de realizar ciclismo indoor, pero no todo es tan bueno como se pinta, ya que su uso, también puede acarrear problemas, y no hablamos del uso por practicar ejercicios a bajas cadencias, sino, del uso de bajas cadencias con una resistencia excesivamente alta.

En este artículo vamos a explicar por que el uso de ejercicios a cadencias excesivamente bajas con resistencias demasiado altas no van a proporcionarnos beneficios, sino todo lo contrario.

Antes de todo vamos a pegar un rápido repaso a los tres tipos de cadencias que podemos encontrarnos cuando realizamos ciclo indoor.

Según las ppm (pedaladas por minuto) podemos clasificar las cadencias de pedaleo en tres tipos. Cabe destacar que estos rangos muchas veces pueden sufrir pequeñas alteraciones dependiendo de la escuela que los proponga, no obstante vamos a usar una formula intermedia para poder clasificarlas.

  • Cadencias bajas :    comprendidas entre 60 y 75 ppm.
  • Cadencias medias : comprendidas entre 75 – 95 ppm.
  • Cadencias altas:      comprendidas entre 95 y 110 ppm.

El objeto de este artículo es poder identificar los peligros y beneficios del primer grupo, tomando como punto de partida esas 60 ppm, incluso aquellas otras que puedan usarse en algún momento de una sesión inferiores a esta cota.

El principio de especificidad en el entrenamiento.

¿Conocéis el termino “principio de especificidad” en el entrenamiento? Pues si la respuesta es negativa os lo vamos a explicar a continuación.

El principio de especificidad dice que debemos entrenar las cualidades físicas en las condiciones concretas que nos demanda la competición.

Es decir, hay que entrenar lo que se va a competir, o lo más semejante posible. Esto se fundamenta en el hecho biológico de que las adaptaciones se producen sobre los órganos y sistemas concretos que entrenamos, y no otros.

Esto no quiere decir que para mejorar sólo haya que hacer entrenamiento específico, ya que entran otros principios de os que no vamos a comentar en este artículo como son los de  multilateralidad y transferencia.

Si esto lo extrapolamos al mundo del ciclismo indoor o spinning, (el cual es una copia del ciclismo outdoor), lo que deberíamos entrenar serán los mismos músculos, articulaciones, cadencias, ángulos, posiciones, fibras musculares e incluso el mismo sistema metabólico para generar el ejercicio,  utilizado en esta disciplina.

Podemos decir que las cadencias inferiores a 60 ppm que requieren gran resistencia, vacían rápidamente nuestros depósitos de glucógeno, fatigando rápidamente nuestros músculos y poniendo en riesgo de lesión nuestras rodillas, cadera y espalda.

Daros cuenta que los ciclistas profesionales suben tremendas cuestas a cadencias entre 80 y 90 ppm, utilizando desarrollos en sus bicicletas para evitar que las cadencias bajen demasiado, para evitar lesionarse.

Teniendo en cuenta este dato podemos llegar a la conclusión, de que si queremos salvar nuestras rodillas, deberemos utilizar cadencias que no estén por debajo de las 60 ppm, ya que su uso no nos va aportar ningún beneficio, sino todo lo contrario.

Pues bien, si aplicamos el principio de especificidad al ciclismo indoor,  para realizar el entrenamiento deberemos utilizar cadencias siempre por encima de las 60 ppm y por debajo de las 110ppm.

¿Por qué muchos instructores, utilizan cadencias muy bajas con resistencias muy altas? ¿será para entrenar la Fuerza?

Esta afirmación, seguro que a más de uno se la han intentado colar. Si un instructor piensa que realizando este tipo de ejercicios mejora la Fuerza, se equivoca.

Si estáis acostumbrados a ir a la sala de musculación del gimnasio, sabréis que para trabajar la Fuerza, el método consiste en realizar pocas repeticiones (4,5, o al fallo)  con mucha carga. Si aumentamos las repeticiones (10 a 15) y bajamos la carga, entonces estaremos entrenando la Resistencia muscular (hablamos de una forma muy general, ya que existen varios tipos de fuerza, los cuales no vamos a tratar en este artículo)

Si todo esto lo llevamos al mundo del ciclo indoor, pedalear entre 30 y 50 veces por minuto sin pausa, por muy alta que sea la resistencia, no vamos a entrenar la Fuerza, ya que son demasiadas repeticiones a nivel muscular. Todo ello lo podéis corroborar buscando la definición de fuerza en las ciencias del ejercicio.

¿Beneficios ó riesgos?

Hablando de rendimiento, no tiene ningún beneficio sobre pedalear a las 60 rpm recomendadas.Lo único superior que tiene es el riesgo de lesión. Y si hablamos de los principios del ciclismo indoor/spinning, el de valorar riesgos/beneficios de cada movimiento, en este caso en particular, pedalear con alta resistencia y baja cadencia tiene un alto riesgo de lesión para las rodillas y para la musculatura de la espalda. Además, si para poder pedalear con tanta resistencia debemos agarrarnos fuerte al manillar también están en riesgo nuestros hombros y parte alta de la espalda. Como véis los riesgos superan de mucho a los beneficios, así que no lo hagáis.

Conclusiones

Aquellos ejercicios que a priori intentan buscar un objetivo concreto, muchas veces no lo son, como hemos intentado demostrar en este artículo. La ciencia del deporte contiene una serie de cánones establecidos para cada disciplina. Dentro del ciclismo indoor pedalear por debajo de 60 ppm y por encima de 110 no es beneficioso para nadie y menos si eres principiante. Dejaros de hacer experimentos y ceñiros a los cánones establecidos. Si os piden que hagáis ejercicios que están fuera de lo establecido, algo falla. Los profesionales deben de conocer el método y el porque de todo aquello que intentan transmitir a sus alumnos. Uye!! de todos aquellos que te proponen ejercicios que no cumplan las normas.

Nos vemos en nuestro próximo artículo.

10 cualidades que buscamos en nuestro instructor ideal de ciclo indoor.

10 cualidades que buscamos en nuestro instructor ideal de ciclo indoor.

Ya conocemos la importancia del instructor de ciclo indoor a la hora de impartir una clase y por ello vamos a dar en esta entrada las 10 cualidades que todos/as buscamos a la hora de elegir a nuestro instructor/a perfecto. No es buscar lo que siempre se dice del buen instructor visto desde el punto de vista profesional, sino aquello que los propios alumnos piensan que debería tener. Por ello esta entrada está realizada siempre desde la visión de los alumnos y de las inquietudes que les atañen a la hora de elegir su monitor de ciclo indoor.

Pongámonos manos a la obra.

Empezemos punto a punto a desglosar ese perfil que todos queremos que tenga.

1- Gran conocimiento del método y de la técnica : 

Es lo primero que debe de tener, a la hora de impartir clase. Un buen instructor debe ser capaz de poder transmitir todos aquellos conocimientos adquiridos a sus alumn@s. Ayudarles a que conozcan el ¿Para qué? y el ¿Por qué? de aquello que están realizando en cada clase de ciclo a la que asisten. Ayudar a que depuren la técnica encima de la bici y sobre todo prestarles atención, tanto desde el enfoque global de la clase, como desde el punto de vista particular de cada uno de los miembros que la componen.

2- Empatía, amabilidad:

Ponerse en el lado de los alumn@s es algo fácil, sólo si anteriormente el/ella ha estado en esa situación con anterioridad. Conocer de primera mano todo aquello que se siente estando fuera de la tarima ayuda mucho a empatizar con los alumn@s. Tratar a los alumn@s con amabilidad, siempre siendo positiv@ es importantísimo, el refuerzo positivo ayuda en todo momento a que el esfuerzo tenga un porque a la hora de recibir una clase de ciclo Indoor.

3- Presencia (profesionalidad):

Los alumn@s lo primero que ven en un instructor/a a primera vista es su presencia, no solo física, sino también en cuestión a vestuario, aseo etc. El instructor/a ideal debe transmitir todo ello a la vez. No solo ser guap@ fisicamente es una cualidad para el éxito, pero ir bien vestido (llevar tu ropa de ciclismo indoor, tus zapatillas, etc..) y otra serie de factores visuales a primera vista pueden hacernos decantar por un instructor/a u otro. Recordad que no solo el más guap@ se lleva el gato al agua, la belleza interior debe aflorar para que los alumn@s sepan que a primera vista no se confunden al elegir. Una imagen vale más que mil palabras

El instructor debe de tener buena imagen tanto exterior como interior.

4- Comunicar y a la vez hacer que te inmersas en otro mundo:

Posiblemente una de las tareas más difíciles a la hora de impartir una clase es la de comunicar. Pero realmente si vuestro instructor/a ideal es un buen comunicador otra de sus funciones será la de intentar captar la atención de todo el grupo y hacer que este se inmersa en un mundo ficticio de sensaciones cuyo objetivo es el de trasladaros a un lugar en el cual os sintáis felices y a la vez aliviados, para que el esfuerzo de la clase sea no menos duro pero si más liviano. Es algo así como hechizarte, sacar lo mejor de uno haciendo que los problemas pasen a un segundo plano y el dolor, aunque fisicamente está ahí, mentalmente no exista.

pincha en la imagen.

Recuerdas, Un mundo imaginario de sensaciones

5- Saber escuchar y hablar con los alumn@s:

El trabajo del instructor/a no solo empieza cuando empieza la clase y acaba cuando esta lo hace, sino que fuera de ella también existe un trabajo añadido. Hablar con los alumn@s después de una clase, es también una cualidad que hay que tener en cuenta. Preguntarles si la clase les gusto, conocer su opinión acerca de que les pareció el entrenamiento y sobre todo, atender a sus dudas, preguntas e inquietudes que muchas veces te trasladan los alumn@s fuera de las clases. Realmente es ser como un psicologo, pero sin excederse en sus conocimientos, ya que muchos instructores ni son médicos ni nutricionistas. Dar consejos si pero dentro del un marco de sus conocimientos.

6- Conocer a tus alumn@s (socializar):

Recordar sus nombres, saber quiénes son qué buscan en sus clases de ciclo, el por qué han elegido el ciclo indoor como su actividad principal y sobre todo poder captar a cuantos más mejor. Un monitor/a que se preocupa por sus alumn@s y entiende su profesión como algo más que dar clase y punto es un aspecto a valorar. No eres más profesional por hacer tus clases más técnicas ni más amenas. Socializar con la gente que al final es la que te hará subir en el escalafón de la popularidad es un aspecto que no todos pueden presumir de ello.

7- Poner buena música:

Siempre hablamos de la importancia de la música en el ciclismo indoor  a la hora de desarrollar una clase. La elección de la música dependiendo del nicho de personas que acudan a las clases es un aspecto importante. Un buen instructor/a debe saber distinguir que tipo de alumn@s acuden a sus clases, para adecuar la música a las sesiones de entrenamiento. La elección es muy complicada, pero lograr un porcentaje alto de éxito debido a la música que suena en una clase, es una tarea ardua y dura. El trabajo en la sombra tiene que ser impecable para que la gente sepa diferenciarte del resto de instructores.

Los que estamos en el mundo del ciclismo indoor sabemos que la música puede pasar a un segundo plano y a veces incluso desvanecerse bajo la sombra de la personalidad del  instructor/a. El buen instructor/a debe de saber jugar con ella para lograr que el éxito este garantizado. La herramienta de la música a veces puede tapar defectos del instructor./a

La música y como utilizarla no es una tarea nada fácil.

8- Apasionado en lo que hace:

La gente es capaz de detectar cuando a un instructor/a le gusta lo que hace. Ser apasionad@ en tu trabajo es un punto fuerte que hará que el éxito te acompañe durante toda tu carrera profesional. Cuando alguien hace aquello que le gusta, le  gusta verlo a los demás y fingirlo es algo que al final acabarás pagando. La vida es muy complicada y hacer algo que no te gusta delante de muchas personas te pasa factura. Si los alumn@s perciben que te apasiona tu trabajo ellos también tendrán ese gusanillo de que algo transmite el ciclo indoor que es capaz de apasionar a la gente que lo practica, y que mejor señuelo, que utilizar de lazo de conexión a  un instructor/a apasionad@.

9- Humildad (que te vean como uno más):

Los instructores/as de ciclo indoor no son dioses ni diosas, son personas de carne y hueso como el resto de los mortales y por ello deben de estar al la altura de sus alumnos, ni más arriba, ni más abajo. Los alumn@s deben de verlos como personas accesibles en todos los aspectos. Por todo ello la humildad en un instructor/a de ciclo es una premisa que debe de ser tratada en un punto aparte en cuanto a rasgos de personalidad. Cuanto más ego más dura será la caída. No por estar arriba se es mejor que los demás. Si alguien está arriba es por méritos propios , pero también por todas esas personas que han puesto su confianza en el/ella. Por todo esto debemos de respetar a quienes nos han alzado a la cima y para ello ser agradecidos con ellos y que mejor manera de hacerlo que siendo humildes.

El ego.

10- No hay nada que demostrar:

Cuando un instructor imparte una clase de ciclo se debe a sus alumn@s, no tiene nada que demostrar. Las clases son para sus alumn@s no para él/ella. El entrenamiento es para aquellos que están fuera de la tarima, no para el que está encima. Pedir a alguien que haga lo que tu no puedes hacer no es una solución. Tod@s nos enfrentamos diariamente a retos que debemos superar, pero encima de una tarima el único reto que existe es que aquell@s que están fuera de ella lo pasen lo mejor posible y si esta premisa se cumple el trabajo está realizado con éxito.

 

Nos vemos en la próxima entrada.

Sesión de Ciclo Indoor (sólo audio) “Classical II”

Sesión de Ciclo Indoor (sólo audio) “Classical II”

¿Quién dijo que segundas partes no eran buenas? Pues en esta ocasión vosotr@s tendréis la respuesta. Se lanza la segunda parte de Classical “Classical II“. Toda la sesión se basa en piezas musicales de los más importantes compositores de la música Clásica, siempre con ese toque necesario para poder rodarlas en una clase de ciclo. Las cadencias varían entre 70-90 ppm.

Espero que esta nueva entrega sea de vuestro agrado.

Un saludo

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies