Ser instructor de ciclo indoor o cualquier otra actividad grupal dentro del mundo del fitness, no es tarea fácil. Conectar con la gente, saber enseñar el método y conseguir además que tus clases sean divertidas y amenas, requiere mucho esfuerzo, eso sin contar la gran cantidad de tiempo que se debe dedicar a  montar las sesiones para luego poder llevarlas a la sala.

Much@s de los que se dedican a esta gran profesión seguramente que sufrirán altibajos durante ella y más de una vez habrán pensado en arrojar la toalla y abandonarla. Pero realmente esa no es la solución. La solución es seguir adelante mejorando, formándose y aprendiendo de los errores cometidos con anterioridad.

Mientras estoy escribiendo esta entrada vuelven a mi cabeza las cientos de veces que se me ha pasado por la imaginación, la idea de abandonar y dedicarme a otra cosa, pero al final seguimos aquí dando guerra día a día e intentando que las personas que tienes a tu cargo durante los 45 minutos que dura la clase estén lo más felices y entrenen de la manera más eficaz posible, para poder alcanzar sus metas. Los instructores estamos para ayudar a que esto se consiga y por ello debemos dedicar todo el esfuerzo posible para llevarlo a cabo.

Much@s de vosotr@s sabréis por experiencia propia, lo que supone tener una clase de ciclo indoor casí vacía, y es ahí donde se plantea la pregunta. ¿Por qué me está sucediendo esto, estoy haciendo algo mal?

Desde aquí vamos a intentar ayudar a tod@s aqell@s que os estáis planteando en este mismo instante dicha pregunta.


¿Estoy haciendo algo mal?

Realmente es difícil de contestarla, ya que deberemos diferenciar si este hecho es de carácter constante o esporádico. Si esto ocurre de forma esporádica no debemos de preocuparnos ya que posiblemente sea debido a factores externos a nosotros. Y cuando decimos externos nos referimos, por ejemplo: época del año, ya que en los meses de vacaciones sea verano, Semana Santa o  Navidades, las personas acuden con mucha menos asiduidad al gimnasio, para aprovechar a descansar, irse de vacaciones o simplemente estar con sus familias. Podríamos tomar también como ejemplo, aunque a algun@s les parezca una tontería, las retransmisiones deportivas, bien sea el fútbol u otra disciplina. No sería la primera vez, en la cual algun@ de vosotr@, haya tenido su clase medio vacía por que a esa hora, o próxima a ella, concurriera un evento deportivo de gran envergadura que diera lugar a que los alumnos no asistieran a clase.

Otro de los motivos que podríamos citar es la hora a la que se imparten las clases. Existen horas “malditas”, por llamarlas de alguna manera, en las cuales la gente no les apetece pasar por la sala, como puede ser a primera hora de la mañana o bien los viernes por la tarde a última hora. Estas horas no tienen porque coincidir, las tomamos como ejemplo.

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¿Qué estoy haciendo mal?

Como puedes comprobar no todo es por culpa tuya, los motivos externos existen, están ahí y deberás luchar contra ellos, eso sí sin desfallecer e intentando que tus clases sean igual de agradables, divertidas y con la misma intensidad de motivación tengas 1 o 30 alumnos en ese momento.

Pues bien, quedando claro todo lo anterior, supongamos que esto no sucede de manera esporádica sino que es ya es de manera continuada en el tiempo. Entonces, es aquí, cuando realmente tenemos un problema y por lo tanto debemos buscar las causas para poder subsanarlo.

Buscando las causas

Lo primero de todo es encontrar las causas que están originando el problema. Para ello lo más importante es hacerse una autocrítica del método y las formas que utilizas para dar clase. También tienes la opción de preguntar directamente, y sin tapujos a tus propios alumnos que les parecen tus clases y sacar conclusiones. Es muy importante recopilar cuanta más información mejor, para intentar buscar una solución.

Intentaremos ayudar dando una serie de posible causas, para comprobar si algun@ de vosotr@s que sufrís el problema os veis identificad@s.

Falta de motivación del instructor:

Cuando estáis en clase con vuestro grupo de gente, debéis de mostrar ganas en lo que hacéis, independientemente de vuestro estado de ánimo en ese momento. Sabemos que es complicado pero es muy necesario. Exteriorizar los sentimientos en algunas ocasiones delante de los alumnos, puede llevar al traste tu trabajo. Intenta siempre sonreír poniendo atención en ellos y mirándolos directamente, aunque interiormente te encuentres mal. Un instructor apático es un claro ejemplo de fracaso.

Falta de comunicación:

Tienes que comunicarte con tus alumnos, utilizando de manera eficiente tanto el lenguaje verbal como el no verbal, así como el corporal. Si no eres capaz de hacerlo, practícalo, o incluso aprende a utilizarlo asistiendo a cursos especializados en el tema. Trasmitir lo que quieres que hagan y como lo deben hacer es primordial para poder enseñar. Recuerda que tanto peca lo mucho como lo poco, con ello queremos decir que no te excedas en las explicaciones y conviertas tus clases en un mitin populista, ni en una escuela de mimos, ya que lo único que lograrás será aburrir al personal. Modula correctamente tu voz dependiendo de la parte de la sesión en la que te encuentres. No todo es gritar ni “vamos, vamos..”, a veces bajar la voz en un momento de tranquilidad musical durante la sesión ayuda a que se recuperen del esfuerzo, acto que te agradecerán.

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No todo deben ser palabras!!

Falta de Técnica:

Todo buen instructor debe de conocer el método y la técnica a la perfección. Llevar el ritmo de la sesión, pedalear de una manera correcta, posicionar la bicicleta adecuadamente y todo aquello relacionado con vestimenta, deben de ser aspectos que debes cuidar con sumo mimo. Los alumnos ven en el instructor la imagen a a seguir y si esta no es la correcta, el fracaso acabará llegando tarde o temprano.

Falta de empatía:

Saber en cada momento como se sienten tus alumnos, pensar que hubo una vez en la cual te encontraste en su misma situación, abajo en la bicicleta, donde están ell@s ahora mismo. Las clases no son solo sufrimiento, deben de ser divertidas y pensar que están allí para intentar alcanzar sus metas. Con esto pretendemos explicar, que lo que hagas, se lleve a cabo de la manera más eficaz posible para que sus objetivos coincidan con los tuyos.

Respeto:

Tus alumnos van a tus clases para aprender. Si algo lo hacen mal no los recrimines, utiliza siempre el refuerzo positivo. Evita los enfrentamientos. Recuerda que si los respetas, ellos te respetarán.

La música:

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Elige la música con coherencia!!

No todos los grupos de población tienen los mismos gustos musicales. Se inteligente con las personas que van a tus clases en referencia a estos. Si das clase a primera hora y sabes que van a acudir personas mayores, escoge cuidadosamente tu sesión, que les agrade la música. Aunque la música no es lo primordial, una buena combinación entre ella y tu forma de dar la clase pueden encumbrarte hacia el éxito.

Por último y dedicando un apartado especial, vamos a tratar el tema de motivar a los alumnos. Para nosotros es uno de los puntos más fuertes que debe de tener un buen instructor de Ciclo Indoor, hasta el punto que si eres capaz de dominarlo a la perfección, el éxito estará doblemente asegurado.


¿Como motivar a tus alumnos?

puedes hacerlo, no te rindas, cierra los ojos y piensa que estas subiendo una montaña sintiendo como el aire acaricia tu cara, etc...”.

Cualquier actividad física está formada por un lado, por componentes físicos y por el otro, psicológicos. La motivación está dentro de estos últimos. Como instructor, debes ser capaz de adaptarlos a tus clases de ciclo indoor. Un buen instructor debe ser capaz de motivar a sus alumnos para que trabajen, se diviertan durante la clase, y optimicen el tiempo que dura esta para alcanzar sus metas.

Integrar cuerpo y mente es un punto muy importante a seguir en tus clases, ayudando de esta manera a tus alumnos en su mejora personal. Una clase de ciclo no se trata solo de pedalear, sino de que además, tus alumnos sean capaces de concienciarse del  trabajo que están realizando sus músculos, el control de su respiración, y el estado mental mientras imaginan el camino que vas marcando como instructor. La cuestión consiste en que se vayan sumergiendo tanto con el cuerpo como con la mente en el trabajo que están realizando en todo momento, propuesto por ti. A este termino se le denomina “Visualización”

“La Visualización”

En términos psicológicos, es una técnica de relajación, meditación y una forma de alcanzar metas determinadas que cada uno elegiría en función de sus necesidades. Este método es muy utilizado en deportistas de alto rendimiento para conseguir diferentes tipos de objetivos, interiorizando su técnica para imaginarse como ganan, realizando su rutina de una manera eficaz para alcanzar sus metas.

Cada visualización persigue un objetivo diferente. En el caso del ciclo indoor dicho objetivo es que tus alumnos trabajen, que se vayan esforzando cada día un poco más, disfrazando el cansancio durante la clase, que mantengan su posición correctamente encima de la bicicleta, que se sientan bien, y que además se diviertan, disfrutando en todo momento del trabajo que están realizando y todo ello haciéndoles ver, que volver al día siguiente a clase es parte del éxito obtenido y el camino a seguir para alcanzar sus metas.

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Visualización!!

Utilizar la visualización dentro del marco del ciclismo indoor conlleva conseguir objetivos como la mejora de la técnica de pedaleo y la motivación del conjunto del grupo de la clase para poder superar el esfuerzo.

La comunicación entre, tú como instructor y tus alumnos deben de crear el ambiente adecuado para que consigan sus objetivos. Esta es la principal característica para que tus clases  tengan éxito, algo que las vuelva especiales, transmitir esas imágenes, esas sensaciones, que les trasladen a un mundo imaginario, pero con un objetivo real a conseguir.

Todo esto unido, a lo planteado anteriormente en esta entrada: lenguaje verbal, no verbal, lenguaje corporal, etc.. darán lugar a que los sueños de tus alumnos  se conviertan en realidad y de esta forma conseguir que día a día acudan a tus clases para seguir siendo los héroes en esta historia, hasta que al final alcancen esa meta perseguida con tanto afán.


Creemos que con toda esta información, ganas de superarte y siendo autocrític@, tus clases se irán llenando día a día con más asiduidad. ¿No es tarea fácil, verdad?, pero tampoco es imposible. Ganas de trabajar seguro que te sobran, solo debes de seguir el camino correcto. No desesperes.

Hasta nuestra próxima entrada.

El síndrome del sobreentrenamiento en del Ciclo Indoor.
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